Verdadero
El índice bursátil KOSPI de Corea del Sur cerró la jornada prácticamente en la línea de los 6.900 puntos, sostenido por el viento de cola del sector de los semiconductores. Tras ocho sesiones de ventas, los inversores extranjeros volvieron a posicionarse en el mercado como compradores netos, un giro que contribuyó al repunte del índice.
El dato más destacado de la jornada fue el cambio de conducta de los inversores extranjeros, que interrumpieron una racha de ocho días de ventas netas y regresaron al mercado en terreno comprador. Este flujo, sumado al desempeño favorable de los valores ligados a los semiconductores, permitió que el KOSPI rozara la marca de los 6.900 puntos al cierre, sin alcanzarla.
El impulso del sector de semiconductores fue la fuerza principal detrás del avance del índice. Los valores tecnológicos, con las acciones vinculadas a la industria de memoria y chips a la cabeza, marcaron el ritmo de la sesión y sostuvieron la senda alcista del mercado en su conjunto.
La administración del mercado señaló que la combinación de flujos exteriores positivos y la fortaleza del sector semiconductor configuró el cierre del día, aunque el índice se quedó a las puertas del nivel psicológico de los 6.900 puntos.
El registro de la jornada deja claro que el KOSPI cerró al borde de los 6.900 puntos con apoyo semiconductor y con la vuelta de los inversores extranjeros tras ocho sesiones, y la afirmación resulta Verdadero.