Verdadero
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a criticar la propuesta de "modular el velocidad" del desarrollo de la inteligencia artificial (AI), al afirmar que una política de frenar el avance en la frontera de la AI solo beneficiaría a China. "Solo China se alegraría", declaró Trump, reiterando así su rechazo a los llamados a ralentizar la carrera hacia la AI de vanguardia.
La controversia gira en torno al planteamiento de que Estados Unidos debería "modular el ritmo" (pace) del desarrollo de la AI en la frontera tecnológica, una posición que ha generado debate dentro del propio ecosistema tecnológico estadounidense. Trump se pronunció en contra de esta línea argumental, señalando que frenar el avance de la AI de Estados Unidos equivaldría a regalar terreno a su principal rival tecnológico.
El argumento central del presidente es que cualquier intento de desacelerar el desarrollo de la AI en el país haría que "solo China estuviera contenta", en una declaración que se inscribe en su postura favorable a acelerar, y no contener, el progreso en inteligencia artificial.
La discusión sobre si regular el ritmo de desarrollo de los modelos de AI más avanzados —en lugar de maximizar la velocidad de avance— es una de las cuestiones abiertas en el debate político y tecnológico estadounidense sobre la AI. La intervención de Trump llega precisamente en un momento en que esa discusión sigue viva, aunque los detalles del alcance o la recepción de sus críticas no se han precisado más allá de sus declaraciones.
El mensaje del presidente deja clara su posición: la carrera por la AI de frontera debe continuar sin frenos, y las propuestas de ralentizarla se presentan, desde su perspectiva, como un regalo estratégico a China.
La afirmación de que las tesis de frenar la AI solo alegrarían a Pekín resulta, según la revisión de las fuentes primarias correspondientes, Verdadero.