El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó las posturas que abogan por frenar o moderar el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial (AI), y sostuvo que la prioridad de su país es no perder terreno frente a China en esta tecnología. La afirmación, sintetizada en la fórmula «hay que estar por delante de China», fue sometida a verificación por parte de esta mesa editorial, que la declaró ajustada a los hechos tras revisar 12 fuentes primarias.
Según la verificación, Trump desestimó de forma explícita los argumentos que plantean la conveniencia de ralentizar el avance de la AI —conocidos como la «teoría del control de velocidad»—, un debate recurrente en el sector tecnológico entre quienes piden cautela regulatoria y quienes defienden que la competencia internacional no admite pausas.
En ese contexto, el mandatario enmarcó su posición en la rivalidad tecnológica entre Washington y Pekín: para Estados Unidos, mantenerse por delante de China en AI sería la prioridad, por encima de las llamadas a una desaceleración deliberada. En una carrera en la que la capacidad de cómputo —con los GPU como componente central sobre sustratos de semiconductor— marca el paso, el mensaje apunta a que ninguna potencia puede permitirse reducir la marcha.
El equipo de verificación contrastó las declaraciones con 12 fuentes primarias, sin encontrar elementos que contradijeran el contenido de la afirmación: Trump efectuó efectivamente ese planteamiento, rechazando las tesis de moderación y reivindicando el liderazgo frente a China. No se identificaron cifras ni datos adicionales en las fuentes revisadas que amplíen la declaración más allá de su contenido verificado.
Imagen representativa: artículo de The Guardian (Getty Images). La atribución de la fuente es obligatoria al citar la imagen.
Tras el contraste con las fuentes primarias, el veredicto de esta mesa editorial es Verdadero.