Verdadero
La Oficina de Educación de Seúl ha editado un cuaderno de orientación sobre el uso de la inteligencia artificial en las aulas, en el que se establece que el diseño de las clases corresponde a los profesores y que la AI cumple una función de asistencia.
Según el material difundido por la propia Oficina de Educación de Seúl, el principio central de la guía es claro: la planificación y el diseño de las lecciones son responsabilidad del profesor, mientras que la AI actúa como herramienta complementaria. De este modo, la administración educativa busc delimitar el papel de la tecnología sin desplazar el criterio profesional del docente.
La guía se presenta en formato de cuaderno de orientación (guidebook) y está dirigida al conjunto de la comunidad educativa de la capital, con el fin de ofrecer criterios prácticos sobre cómo incorporar la AI en la actividad cotidiana de las aulas.
La publicación llega en un momento en que el uso de la inteligencia artificial avanza en el ámbito escolar en Corea del Sur, y las oficinas educativas regionales asumen la tarea de fijar marcos de referencia para su aplicación. La de Seúl es una de las administraciones que ha optado por editar material propio de orientación.
La Oficina de Educación de Seúl no ha asociado la guía, en el material difundido, a cifras concretas de adopción ni a plazos de implantación obligatoria, por lo que el alcance práctico del documento queda sujeto a su aplicación en cada centro.
El mensaje del cuaderno refuerza la idea de que la AI no sustituye la toma de decisiones pedagógica: son los profesores quienes determinan los objetivos, la estructura y el enfoque de cada clase, y la tecnología se reserva un papel de apoyo en ese proceso.
Con esta publicación, la administración educativa de la capital coreana fija una posición institucional sobre la relación entre docentes e inteligencia artificial en el aula.
Verdadero: la Oficina de Educación de Seúl ha editado una guía en la que los docentes diseñan las clases y la AI actúa como apoyo.